Hay videojuegos que necesitan una captura de pantalla para despertar recuerdos. PAC-MAN no. Basta con un laberinto azul, unos cuantos puntos blancos y una figura amarilla con la boca abierta para volver de golpe a una sala recreativa de los años ochenta.
El LEGO PAC-MAN 10323 intenta llevar precisamente esa sensación a una estantería. No es una consola ni una máquina arcade funcional, pero tampoco se limita a reproducir el mueble por fuera. Dentro de sus 2.651 piezas hay mecanismos, personajes en movimiento, una ranura de monedas iluminada y hasta una pequeña escena escondida que parece sacada de unos recreativos de la época.
El set lleva ya un tiempo en el catálogo, pero ahora hay un motivo adicional para volver a mirarlo: LEGO España lo muestra actualmente como “Próxima retirada”. No hay una fecha oficial de retirada indicada en la ficha, así que no vamos a inventarla, pero sí sabemos que el modelo está entrando en la última etapa de su vida comercial.
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10323
2.651
LEGO Icons
18+
1
269,99 €
32 × 25 × 17 cm
Próxima retirada
Una recreativa que se reconoce al primer vistazo
El mueble amarillo y negro es probablemente la parte más importante del diseño. LEGO podía haber utilizado PAC-MAN simplemente como decoración, pero aquí ha intentado reproducir la estética de una máquina recreativa de verdad: marquesina superior, pantalla inclinada, panel de control, joystick rojo y la clásica zona donde habría que introducir una moneda para empezar la partida.
El resultado mide aproximadamente 32 cm de alto, 25 cm de ancho y 17 cm de fondo. No es pequeño, pero tampoco ocupa el espacio de algunos LEGO Icons mucho más voluminosos. Tiene unas proporciones bastante cómodas para colocarlo en una estantería o sobre un escritorio sin que pierda presencia.
Y hay algo que ayuda mucho: LEGO no ha intentado modernizarla. No hay pantallas panorámicas ni reinterpretaciones extrañas. La gracia está precisamente en recuperar el aspecto de aquellas máquinas enormes ante las que se acumulaban monedas y horas de juego.
El laberinto se mueve, aunque no puedes jugar una partida
Conviene dejar esto claro porque las fotografías pueden engañar: el LEGO PAC-MAN 10323 no es una máquina recreativa funcional. No puedes coger el joystick y jugar realmente a PAC-MAN.
Pero eso no significa que la pantalla sea una simple decoración.
En el lateral hay una manivela que activa un laberinto mecánico. Al girarla, PAC-MAN, BLINKY y CLYDE se desplazan por el recorrido simulando una de las persecuciones del videojuego.
El propio diseñador de LEGO, Sven Franic, explicó que buena parte del trabajo de desarrollo se concentró precisamente en conseguir que este mecanismo funcionara dentro del espacio disponible.
La parte trasera merece casi tanta atención como la pantalla
Normalmente, cuando terminamos un modelo de exposición, la parte trasera es justo lo que intentamos esconder contra la pared. Aquí sucede algo diferente.
LEGO permite retirar el panel posterior y dejar a la vista engranajes, cadenas y elementos internos responsables del movimiento del laberinto. Eso cambia bastante la sensación del set, porque deja de ser únicamente una carcasa bonita y permite entender cómo se ha construido el efecto.
Para quien disfruta especialmente con mecanismos LEGO, probablemente esta sea una de las zonas más interesantes del 10323. No porque haya una función espectacular, sino porque se puede seguir visualmente lo que ocurre dentro mientras accionamos la manivela.
Joystick, marcador y una ranura de monedas que se ilumina
La recreativa está llena de pequeños elementos que quizá no llaman demasiado la atención en una fotografía general, pero que ayudan a completar la ilusión.
El joystick tiene cuatro posiciones, el marcador de puntuación puede ajustarse y la ranura para monedas incorpora un ladrillo luminoso. No hace falta echar ninguna moneda, por supuesto, pero la luz roja es uno de esos detalles que conecta inmediatamente con una máquina arcade real.
Son añadidos sencillos por separado. Juntos, sin embargo, hacen que el modelo tenga bastante más personalidad que si LEGO se hubiera limitado a construir una caja amarilla con una imagen de PAC-MAN en el centro.
PAC-MAN, BLINKY y CLYDE también tienen su propio expositor
Arriba de la máquina encontramos versiones grandes construidas con piezas de PAC-MAN, BLINKY y CLYDE. Pueden colocarse sobre la recreativa o utilizarse por separado en una pequeña base de exposición.
Y tampoco son completamente estáticos. Al accionar un mecanismo, los fantasmas pueden girar para mostrar su versión azul, reproduciendo el momento del videojuego en el que PAC-MAN se come una POWER PELLET y durante unos segundos cambian las tornas.
Es una buena decisión porque estos personajes son demasiado importantes como para dejarlos reducidos únicamente a las pequeñas figuras del laberinto. La silueta amarilla de PAC-MAN y los fantasmas forman parte de la identidad visual del juego tanto como la propia pantalla.
Una pequeña sala arcade escondida dentro
Uno de los detalles más simpáticos del 10323 está prácticamente escondido.
El set incluye una pequeña escena inspirada en unos recreativos de los años ochenta, con una minifigura de una jugadora delante de una diminuta máquina de PAC-MAN. Cuando no queremos tenerla fuera, esta construcción puede guardarse dentro del propio mueble.
No cambia el aspecto general del set ni añade una gran función, pero es exactamente el tipo de detalle que agradecemos encontrar mientras construimos un modelo pensado para la nostalgia.
El curioso vínculo entre PAC-MAN y el amarillo de LEGO
La colaboración entre LEGO y Bandai Namco dejó además una historia bastante curiosa.
PAC-MAN apareció originalmente en Japón en 1980, pero durante el desarrollo de este set LEGO descubrió algo que encaja casi demasiado bien: el característico amarillo del personaje se había inspirado en el amarillo de los ladrillos LEGO.
Según explicó LEGO, durante el diseño del 10323 estuvieron discutiendo qué tono de amarillo utilizar. Fue al trabajar con Bandai Namco cuando conocieron esa conexión con el color de sus propios ladrillos.
Más de cuatro décadas después, el personaje que tomó aquel amarillo como referencia termina convertido precisamente en un modelo LEGO. Hay coincidencias mucho más rebuscadas; esta prácticamente se escribe sola.
De la recreativa de PAC-MAN a la primera PlayStation
El LEGO PAC-MAN forma parte de una pequeña familia de sets que están recuperando distintas etapas de la historia del videojuego. Aquí viajamos directamente a las salas recreativas de los ochenta; con otros modelos, LEGO se ha acercado a consolas domésticas que llegaron bastantes años después.
Uno de los ejemplos más recientes es la primera PlayStation de Sony, que también ha terminado convertida en un set para adultos.
2.651 piezas y un precio de 269,99 euros
El LEGO PAC-MAN 10323 está formado por 2.651 piezas y tiene un precio oficial en LEGO España de 269,99 euros.
No es precisamente un set barato. Aquí buena parte del valor está en el mecanismo interno, las funciones y la cantidad de detalles escondidos, no únicamente en el volumen visible del modelo terminado.
Quien busque únicamente muchas piezas por euro seguramente encontrará opciones mejores. En este caso el atractivo está en otra parte: el diseño de la recreativa, el movimiento del laberinto, los mecanismos visibles y, sobre todo, la carga nostálgica.
LEGO ya lo marca como próxima retirada
En septiembre de 2026, la tienda oficial de LEGO España sigue mostrando el set como disponible, pero aparece acompañado por la indicación “Próxima retirada”.
Eso no significa que sepamos exactamente cuándo desaparecerá del catálogo. LEGO no muestra en la ficha una fecha concreta de retirada y sería un error convertir esa etiqueta en una cuenta atrás inventada.
Lo que sí podemos decir es que el 10323 ya no está en la misma situación que un lanzamiento reciente. Si llevaba tiempo en tu lista de modelos pendientes, este aviso es una razón razonable para volver a valorarlo antes de que deje de venderse directamente en LEGO.
Una máquina que tiene más gracia cuando descubres lo que ocurre dentro
Desde fuera, el LEGO PAC-MAN 10323 ya funciona bien como objeto de exposición. Tiene los colores adecuados, una silueta inmediatamente reconocible y unos personajes que prácticamente cualquiera identifica aunque no haya tocado una recreativa en años.
Pero lo que realmente evita que se quede en una maqueta estática es todo lo que LEGO ha escondido detrás de esa pantalla: el laberinto en movimiento, la ranura iluminada, el mecanismo trasero, los fantasmas giratorios y esa diminuta jugadora esperando su turno frente a otra máquina todavía más pequeña.
No puedes jugar una partida real, y quizá sea mejor dejarlo claro desde el principio. Lo que sí puedes hacer es construir una recreativa de los ochenta, abrirla, entender cómo funciona y colocarla después como uno de esos objetos que cuentan una historia incluso cuando están apagados.


